Cosmetología
La cosmetología y el beneficio
de la renovación de piel
* Ana María Sovran

La
exfoliación es el proceso de renovación natural de la epidermis.
Las células que se originan en la capa llamada basal se dividen y
migran a la superficie, donde ya liberadas de su núcleo y cubiertas
de queratina- constituyen la capa córnea, el último bastión
protector de la piel. Este manto se elimina permanentemente y en forma imperceptible,
gracias a un fenómeno denominado exfoliación fisiológica.
A medida que pasan los años, esta renovación se lentifica de una manera notable y el manto córneo se espesa, se opaca (las nuevas células no empujan fuera a las viejas lo suficientemente rápido), provocando desequilibrios a nivel de la hidratación fisiológica, sumándose con el tiempo pérdida de elasticidad y falta de armonía.
Desde hace años se sabe que los ácidos frutales ejercen un
notable beneficio en la renovación de la piel, ya que logran una
excelente dinamización sin efectos secundarios ni reacciones alérgicas.
Estos ácidos naturales aparecieron en forma tímida en el campo
de la cosmética. Hoy son conocidos como ácido málico
(manzanas), ácido tartárico (uvas) ácido mandélico
(almendras), ácido láctico (leche agria), ácido glicólico
(caña de azúcar) y ácido cítrico (frutas cítricas).
Entre los de reciente generación se encuentran los polihidroxiácidos, con un alto poder hidratante y muy compatibles con pieles sensibles.
El ritual de Cleopatra, cuando realizaba sus baños de leche (ácido láctico), el de las damas de la corte francesa, que utilizaban el vino añejo para suavizar su piel (ácido tartárico) y el uso de la caña de azúcar (ácido glicólico) por parte de los habitantes de Polinesia para aliviar las lesiones de la piel son hechos aparentemente distintos y pintorescos, sin embargo, hoy se sabe que detrás de ellos se esconden grandes descubrimientos.
La primera etapa de revitalización de una piel se logra con una buena exfoliación que elimine las células más superficiales, siendo uno de los agentes la aplicación de los ya mencionados renovadores en forma tópica y en concentraciones estipuladas para el uso cosmético.
Los
resultados del tratamiento se revelan en una piel más suave, con
una disminución del engrosamiento del estrato córneo, minimizando
las imperfecciones y mejorando la hidratación. De este modo, se controla
eficazmente la desvitalización y se recupera la armonía de
los diferentes estratos epidérmicos.
Desde luego, cada caso exige un protocolo de trabajo y una evaluación exhaustiva de las condiciones de la piel. La buena anamnesis ayudará a buscar un buen método.

A
veces, la asociación armoniosa de la acción mecánica
y química será la que dé mejoresresultados.
En otroscasos (pieles sensibles), senecesitará la acción suave
del ácido láctico o simplemente una renovación sin
agresión, otorgada por complejos enzimáticos que realizan
una degradación de la queratina, dando a la piel luminosidad y tersura.
Tanto los primeros como los últimos no son tóxicos, ni irritantes, tampoco fotosensibilizantes, y la piel reacciona ante el agente elegido, permitiendo la mejor actividad de principios activos reparadores y protectores.
Resumiendo: la acción de los AHA´s o de PHA´s no es simplemente la de realizar un peeling (pelar, desprender), pues no solo descaman el epitelio estratificado, sino que aceleran de una manera notable la renovación celular, devolviendo a la piel todo el brillo perdido.
* Ana María Sovran
Cosmetóloga Hospitalaria
Auxiliar en Cosmiatría
Auxiliar en Linfología
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