Cada edición de Espacio de Belleza & Bienestar es bautizada haciendo referencia a flores, a colores, a elementos, y este año serán bautizadas con nombres de GEMAS; comenzamos entonces por la que corresponde a la Edición Ámbar.
Desde tiempos remotos hasta la actualidad el ámbar fue considerado un poderoso amuleto al que le concedieron la facultad de curar y de transmitir poderes especiales a sus portadores.
Los chinos de la antigüedad lo consideraban una piedra sagrada que contenía la esencia de la vida y los alquimistas egipcios le otorgaban un valor religioso y médico. Los aztecas lo utilizaban como adorno igual que los mayas. En la Roma antigua se sentía tanta predilección por el ámbar que hasta establecieron rutas de comercio de este material de Europa hasta el mar Báltico, una de las principales zonas de origen.
El ámbar no es una piedra, es una resina fosilizada procedente de pinos prehistóricos. Tiene intensas conexiones con la Tierra. Absorbe las energías negativas y las transmuta en fuerzas positivas de auto-sanación corporal. Es protectora.
Psicológicamente, estimula el intelecto, favorece un estado mental positivo y la expresión creativa. Da equilibrio y paciencia. Emocionalmente, el ámbar favorece la paz y desarrolla la confianza. Espiritualmente, promueve el altruismo y aporta sabiduría. A nivel físico, llena el cuerpo de vitalidad.
En las memorias del gran artista Salvador Dalí, el mismo hace referencia a los poderes del ámbar y a que su amada Gala quería darle a beber ámbar disuelto en aceite de espliego.
Los Alquimistas hacen “rosarios” con esta gema y también lo llevan consigo como símbolo de protección. 